Inspirada en quien soñó con escoger ser un pirata
Que describe mi vida en una canción que carece de melodía comercial,
No de esas que repiten coro porque su dueño no tiene cerebro para más letra
O de esas que te cuentan una historia de amor perfecta,
del desamor de adorno como para hacerlo novela,
Canciones con vómitos de cursilerías, de esas ya No.
Quiero hoy “tiramisú de limón”.
Inspirada en el pirata de la vida con sentido
Que robó de mí unas cuantas horas de sueño
El que ahora me desvela con poemas que a veces no he de descifrar,
Inspirada en lo absurdo que es ahora el que un ciego no pueda mirar hacia atrás.
A el guarda espaldas de mi complicidad con la noche
Joaquín sabina, algo mas que gratitud.
Tus versos son el pan caliente de cada lonche
Un espejo de mi obstinación.
Inspirada al dibujar cada palabra
Que carece de insomnio a las cuatro de la madrugada
Y es que puede más el querer decirle al mundo que
No es que escriba por amor al arte o a un humano con medallas de perdedor
Yo escribo de vez en meses y “escribo solo por matar las tardes” o para despedir al sol.
Bienvenida a la noche
Algún día te diré…sin ánimos de reproche
Que he aprendido que al punto final de los finales
El destino se encarga de siempre agregarle dos puntos suspensivos
Aunque le cueste las propinas de una vida, siempre arruina el “the end” de esta película, y sin menos ni más…
No hay comentarios:
Publicar un comentario